La exministra y actual jefa de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Chile advierte que el envejecimiento acelerado del país exige unir prevención, salud laboral y pensiones en una política común que garantice bienestar y sostenibilidad.
Chile envejece a un ritmo que desafía su estructura social y económica. La exministra y actual jefa de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Chile, Dra. Karla Rubilar Barahona, plantea que este fenómeno debe abordarse desde una visión integral que combine pensiones, salud, prevención y condiciones laborales. Su propuesta busca superar la fragmentación de las políticas públicas y anticipar los efectos del cambio demográfico.
Rubilar valoró la iniciativa del exministro de Hacienda Ignacio Briones, quien propuso complementar el ahorro previsional mediante una cotización asociada al consumo. Sin embargo, la académica considera que el debate debe ir más allá del financiamiento y mirar el bienestar de las personas en toda su trayectoria vital.
“La propuesta abre una conversación necesaria. Chile está envejeciendo y tenemos que preguntarnos no sólo con qué ingresos vivirán las personas cuando dejen de trabajar, sino también cómo financiarán su salud precisamente en una etapa de la vida en que probablemente la necesitarán más”, señaló Rubilar.
La exministra enfatiza que el país debe invertir hoy para reducir la carga de enfermedad con la que las personas llegarán a la vejez.
“Si vamos a ahorrar durante décadas para financiar nuestra salud futura, también tenemos que preguntarnos qué estamos haciendo hoy para llegar más sanos a esa etapa. No basta con preparar recursos para enfrentar la enfermedad; debemos invertir en prevenirla”, sostuvo.
Rubilar advierte que muchas patologías que concentran el gasto sanitario en la vejez —como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y renales— comienzan a desarrollarse mucho antes de los 65 años. Por ello, propone fortalecer la prevención desde los espacios laborales, donde millones de chilenos pasan gran parte de su vida adulta.
“Tenemos que derribar la muralla que históricamente hemos levantado entre salud común y salud laboral. Los lugares de trabajo pueden transformarse también en espacios de prevención, donde podamos detectar factores de riesgo, promover la salud mental, facilitar la vacunación y los tamizajes e impulsar estilos de vida más saludables”, afirmó.
El enfoque que plantea Rubilar implica que el sistema sanitario deje de esperar a los pacientes en los centros de salud y se acerque a ellos en su vida cotidiana.
“La prevención debe ir al encuentro de las personas, y eso significa estar también donde trabajan y desarrollan buena parte de su vida cotidiana”, enfatizó.
Finalmente, la académica propone que el envejecimiento del país sea la oportunidad para repensar el sistema de protección social en su conjunto.
“La propuesta de Ignacio Briones nos permite abrir una discusión que va mucho más allá del ahorro. Aprovechemos esta oportunidad para pensar pensiones, salud, prevención y salud laboral como partes de un mismo continuo de seguridad social”, concluyó.


