Cada 15 minutos alguien sufre un ataque cerebrovascular en Chile. Este jueves 29 de octubre, Día Mundial del ACV, especialistas llaman a aprender una prueba simple de un minuto y a no perder ni un segundo antes de llamar al 131.
En la comuna, en la casa de al lado, en la fila del almacén o en la plaza. Un ataque cerebrovascular (ACV) no avisa y puede golpear a cualquiera. En Chile, cada 15 minutos una persona sufre uno. Es una de las principales causas de muerte y la primera de discapacidad adquirida en el país. Por eso, este jueves 29 de octubre, cuando se conmemora el Día Mundial del ACV, la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía (Sonepsyn), la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas (ACEVE) y una serie de organizaciones cierran el Mes del ACV con un mensaje directo para todos los vecinos: aprender a reconocer los síntomas y saber exactamente qué hacer en los minutos que siguen.
La campaña no es menor. Cerca de 40.000 personas al año sufren un ACV en Chile. Y la diferencia entre una recuperación completa y una discapacidad severa —o incluso la muerte— está muchas veces en manos de quien está al lado. “Quien sufre un ACV muchas veces no puede pedir ayuda por sí mismo, de modo que su pronóstico depende de que alguien a su lado reconozca los síntomas y llame al 131 sin esperar a ver si se le pasa”, señala el Dr. Alexis Rojo, neurólogo y presidente de ACEVE.
Una prueba casera que toma menos de un minuto
Los especialistas recomiendan una prueba que cualquier persona puede aplicar si sospecha que alguien está sufriendo un ACV. No se necesita ser médico ni tener instrumentos. Solo tres gestos simples y rápidos:
Rostro. Pídale a la persona que sonría. Si un lado de la cara cae o no se mueve, hay una señal de alerta.
Brazos. Pídale que levante ambos brazos al mismo tiempo. Si uno de ellos cae o no logra subirlo, hay señal. La pérdida de fuerza puede afectar igualmente a una pierna o a todo un lado del cuerpo.
Habla. Pídale que repita una frase simple. Si arrastra las palabras, habla de forma incomprensible o no entiende lo que se le dice, hay que actuar.
Los neurólogos agregan otras dos señales que exigen consultar sin demora: la pérdida súbita de coordinación o equilibrio y un dolor de cabeza repentino e intenso, distinto al habitual. En todos los casos, los síntomas aparecen de manera abrupta, de un momento a otro.
Basta con una sola de estas señales —aunque dure pocos minutos o parezca desaparecer— para llamar de inmediato al 131 (SAMU) o acudir a una urgencia hospitalaria. Mientras llega la ayuda, conviene anotar la hora en que comenzaron los síntomas o la última vez que se vio bien a la persona. Ese dato es oro para el equipo médico. Tampoco se le deben dar alimentos, líquidos ni medicamentos, pues puede tener dificultades para tragar y algunos fármacos agravan un ACV hemorrágico. También es útil averiguar con anticipación cuál es el centro de urgencia más cercano con capacidad para tratar un ACV, para no perder tiempo.
“Los tratamientos que hoy permiten disolver o extraer el coágulo tienen una ventana de pocas horas y su eficacia disminuye con cada minuto de demora. Cuando la familia sabe a qué hora empezaron los síntomas y llama al 131, los equipos pueden ofrecer opciones que cambian por completo la evolución del paciente”, explica el Dr. Rodrigo Guerrero, neurólogo y director del Mes del ACV de Sonepsyn.
La hipertensión, el enemigo silencioso número uno
Nueve de cada diez ACV se asocian a factores de riesgo que pueden modificarse. Y la hipertensión es, por lejos, el más importante. Por eso los especialistas proponen dos acciones simples y al alcance de cualquier persona: medirse la presión y mantenerse en movimiento. ¿Sabes si eres hipertenso? Esa es la pregunta que todos deberían hacerse. La respuesta puede marcar la diferencia.
Actividades en todo el país y en la comuna
El acto central del Día Mundial del ACV se realizará el jueves 29 de octubre en la plaza de Puente Alto, donde un grupo de especialistas tomará la presión arterial a los asistentes y entregará orientación sobre prevención y reconocimiento de síntomas. En paralelo, habrá actividades en todas las regiones del país. La campaña del Mes del ACV es impulsada por Sonepsyn y ACEVE, con el patrocinio de Minsal y Fonasa, y la colaboración de la World Stroke Organization, Lo Valledor, hospitales, clínicas y organizaciones de la sociedad civil de todo el país.
En la comuna, la invitación es a estar atentos. A aprender la prueba de los tres gestos. A correr la voz entre vecinos y familiares. Porque un ACV no espera, y la diferencia entre la vida y la discapacidad puede estar en un minuto de acción.


